Una de las pruebas a realizar para conseguir el carnet de conducir está relacionada con el sector de la salud. Y es que, más allá de las pruebas teóricas y prácticas para sacarse el carnet de conducir, también hace falta aprobar el reconocimiento médico. Una serie de pruebas que demostrarán si el futuro conductor está en plenas facultades para poder hacer uso de coches, motocicletas o cualquier otro medio de transporte.

Este tipo de pruebas médicas sirven como filtro obligatorio que cualquier persona que quiere conducir debe disponer. Si no se obtiene de un informe favorable es imposible llegar a sacarse el carnet. Por lo que, pese a que normalmente se trata de un mero trámite hay que considerar este examen médico como una prioridad dentro de los procesos necesario para obtener el carnet y poder hacer uso de él.

Cuánto cuesta el reconocimiento médico

Para ello existen centros especializados en donde poder realizar dichas pruebas pero, ¿cuánto cuesta el reconocimiento médico del carnet de conducir? Este precio varía, y se suele situar en torno a los 40-80 €. Un precio que pudiera ser elevado, pero cuya tasa no hay que pagar más que en este primer reconocimiento, y en las posteriores renovaciones del carnet.

Estes exámenes médicos se deben realizar en los centros preparados para ello, tan solo pidiendo cita. Se realizan en el mismo día que se acude a la consulta, y se deben esperar algunos días para recibir los resultados finales.

Qué pruebas se hacen en el recomiendo del carnet de conducir

Son cortas y precisas las pruebas que es obligatorio realizar en los Centros Médicos previo paso a sacarse el carnet. Este examen psicotécnico sirve para valorar las condiciones físicas y psíquicas.

Una de las primeras pruebas no es más que una serie de preguntas rutinarias para conocer el perfil psicológico de la persona. Un breve cuestionario sobre rutinas, antecedentes familiares, enfermedades o hábitos.

Otra de las pruebas prioritarias está relacionada con la vista. Una revisión exhaustiva de la vista para comprobar que el futuro conductor dispone de una visión periférica correcta. También se mira la audición para saber si se encuentra dentro de los límites establecidos para poder llegar a conducir.

Y otra de los exámenes es realizar un estudio consecuente para verificar que las funciones motoras son las correctas. Para este cometido se usa una máquina de simulación -a modo de videojuego- para coordinar la vista con las manos evitando que un coche interactivo se salga de la carretera usando unos mandos.

No obstante si te preguntas, ¿y los que tienen alguna discapacidad sorda o visual? Para estos casos debes saber que personas con problemas de audición, o aquellos que tienen la agudeza visual disminuida también están en su derecho para poder conducir. Incluso las personas que tienen amputaciones en un pie. Pero siempre con adaptaciones.

Por último, es importante también ser conocedores de si la persona sufre alguna enfermedad grave. Sobre todo las relacionadas con las patologías cardíacas, o una diabetes severa. Por ley, estas personas deben tener un informe favorable del médico que los trata habitualmente.

Cuándo realizar el reconocimiento médico

Es importante saber cuándo se debe hacer el reconocimiento médico para el carnet de conducir. Cuando se supera la examinación teórica del carnet de conducir se procede posteriormente a la solicitud de cita con el correspondiente personal médico encargado de realizar la prueba consiguiente para demostrar la validez para conducir, y empezar con las clases prácticas.

Renovación del carnet

No hay que olvidarse de que cada 10 años (hasta los 65 años, después cada 5 años) hay que renovar el carnet, y por tanto, volver a pasar el examen picotécnico. Es una cuestión obligada para todo tipo de carnets de conducir, donde obtener el certificado que valida tanto física, mental como psicológica el continuar conduciendo.

Concretamente, cada diez años hay que renovar el carnet, lo que implica pasar por un nuevo reconocimiento médico con el objetivo de seguir demostrando la validez necesaria para ponerse al volante en plenas facultades.

Al llegar a los 65 años, esta renovación se reduce, y ya no son 10 años de espera, sino 5 los que obliga el estado para renovar de nuevo el carnet de conducir. Pudiéndose reducir a los 3 años para las personas con catarátas, y conforme se cumplen años disminuye más esta diferencia.

De no acatar estas normas, si se conduce con el carnet de conducir caducado, se está incurriendo en una falta grave que puede ser penada con multas de hasta 200 euros y retiradas de puntos.