Cuanto acabas de sacarte el carnet de conducir, cuando estás un tiempo sin coger el coche o quizás aunque seas conductor habitual, tener algunos miedos a la hora de conducir puede ser normal.

En este artículo te contamos cuáles son los miedos más frecuentes durante la conducción y cómo combatirlos con algunos consejos y recomendaciones. 

Miedo a conducir de noche

El miedo a conducir de noche es uno de los miedos más frecuentes en los conductores ya que disminuye la visibilidad, es más complicado calcular el espacio o hacer ciertas maniobras. 

Cuando se conduce de noche hay que estar muy atento a la carretera (más aún que de día) y sobre todo haber descansado bien si se va a conducir de noche. Además es importante que las luces y los faros funcionen correctamente (que no estén dañados o desgastados) y la luz esté bien regulada para evitar pérdidas de visibilidad o deslumbrar a otros conductores de frente.

Si tienes miedo a conducir de noche también es recomendable adaptar la velocidad a las condiciones de la vía para sentirte seguro, mantener la distancia de seguridad con el resto de vehículos, tener buen reglaje en los retrovisores para evitar el deslumbramiento, y revisar periódicamente tu vista o llevar las gafas adecuadas en caso de necesitarlas. 

Miedo a conducir con condiciones meteorológicas adversas

Conducir con lluvia, con nieve o con niebla es uno de los miedos más frecuentes durante la conducción. Si está lloviendo, hay niebla o la carretera está helada, la mejor recomendación es que reduzcas la velocidad y evites desplazamientos que no sean necesarios. 

Además es importante asegurarse antes de salir de que el vehículo está en buen estado, los limpiaparabrisas funcionan correctamente, llevas cadenas si son necesarias o que las luces están encendidas. 

Conducir con tráfico intenso

Ya sea en una gran ciudad con varios carriles, o si hay un atasco en carretera o ciudad, conducir con tráfico intenso es algo bastante desagradable. Para muchos conductores puede ser una situación de estrés o ansiedad, estos hace que sea uno de los miedos más frecuentes durante la conducción, por eso la mejor recomendación es ir con tiempo si prevemos que habrá atasco.

Además, no es necesario ir cambiando de carril continuamente (no, no hay un carril más rápido que otro) y recuerda utilizar los intermitentes siempre que sean necesarios. 

Quedarse sin gasolina al conducir

Otro de los miedos más frecuentes al conducir, pero que tiene fácil solución, es la del temor a quedarse sin gasolina. La mejor recomendación es fijarse en el indicador del nivel de carburante y repostar cuando el nivel esté bajo (además muchos coches incluyen un avisador con ruido o luz cuando el nivel de carburante es bajo). 

También es recomendable organizar la ruta, ver los kilómetros que van a hacerse o qué gasolineras hay cerca. Hay aplicaciones o el propio Google Maps en las que se pueden ver las gasolineras que hay cerca.

Miedo a conducir un coche manual

Este es uno de los miedos más frecuentes a la hora de conducir sobre todo en conductores noveles. No soltar el embrague, poner las marchas mal o no saber cuándo cambiar de marchas son algunos de los miedos de conducir un coche manual. 

Es normal que se cale un coche, puede pasarle a cualquier conductor sea experimentado o novel (sobre todo en una cuesta pronunciada). Por eso, no hay que ponerse nervioso si te pasa esto, al igual que si ves a un conductor que le ha ocurrido, no le bloquees con pitidos o con ráfagas de luz ya que se pondrá más nervioso todavía.

Algunos consejos para evitar el miedo a los coches manuales son tan sencillos como colocarse correctamente en el coche para llegar a todas las marchas y pedales. También puedes practicar las salidas como en un semáforo o en una subida para conocer la sensibilidad del coche y del embrague. Si es de las primeras veces que coges tu coche, puedes aprovechar alguna explanada o recta para probar a cambiar todas las marchas.

Miedo a conducir en general o amaxofobia

Puede ser que hayas pasado alguna mala experiencia, que no te guste conducir, tengas poca práctica o simplemente que tengas miedo en general al coche. Esto se denomina amaxofobia y es más frecuente de lo que se piensa. 

Dependiendo del origen de este temor, hay distintas formas de afrontarlo. Algunas recomendaciones generales son no evitar el conducir, ya que solo aumentará el temor. Puedes hacer recorridos fáciles o cortos y conducir con un acompañante de confianza. 

También es recomendable en muchas ocasiones volver a tomar clases de conducir o de perfeccionamiento. Si tienes amaxofobia o alguno de estos miedos a la hora de conducir, en Autoescuela Cavia podemos ayudarte con las clases de amaxofobia para personas que han dejado de conducir.