La amaxofobia o miedo a conducir es un trastorno que afecta aproximadamente al 30% de conductores y conductoras en nuestro país. Incluso más de un 10% de los conductores, se ven incapaces de llegar a conducir un vehículo.

Este miedo a conducir producto síntomas como pánico o miedo al conducir (o incluso antes de coger el volante), ansiedad, nervios, aumento de la frecuencia cardiaca, temblores, mareos, dolor en el pecho o sudación excesiva.

Además, la persona que sufre amaxofobia puede experimentar una sensación de falta de control, pensamientos catastrofistas y un temor continuo a que se produzca un accidente de tráfico o una crisis nerviosa.

Antes de continuar, nos gustaría indicar que este tipo de miedo a conducir tiene solución y que con una buena terapia contra la amaxofobia los resultados son totalmente satisfactorios. Por eso, si tienes amaxofobia o miedo a conducir te animamos a contactar con nosotros para solucionar este miedo.

¿Qué tipos de amaxofobia hay?

Según estudios realizados basados en la experiencia de orientar y ayudar a las personas que la padecen, la amaxofobia o miedo a conducir se clasifica en dos tipos:

Amaxofobia primaria: Tiene como característica principal que la persona que la padece presenta el miedo a conducir antes de haberse enfrentado a la conducción (por ejemplo, aquella persona que va posponiendo la obtención de su permiso de conducir).

Amaxofobia secundaria: Es aquella que aparece tras un periodo de conducción normalizada donde la persona ha conducido un vehículo sin problema hasta la aparición de los primeros síntomas. Puede ser que la persona identifique aquella situación que le provocó el miedo o bien no saber que genera esa aprensión y miedo a conducir. Algunos de los desencadenantes de la amaxofobia secundaria pueden ser una ataque de pánico, un accidente (no solo sufrirlo, también puede ser por verlo), una conducción complicada por la meteorología, un suceso estresante…

También es posible que la amaxofobia o miedo a conducir solo se produzca en situaciones concretas. Por ejemplo, cuando se evita conducir o se tiene pánico en situaciones como mal tiempo, conducir en carreteras secundarias, de noche, conducir con túneles, conducir solo, o por autopistas. Aquí te contamos algunos de los miedos más frecuentes durante la conducción y cómo combatirlos. 

Sea cual sea la situación en la que tienes miedo a conducir, debes saber que hay varios tipos de amaxofobia. Lo importante es descubrir el comportamiento que provoca el miedo a conducir para poder solventarlo.

Cómo superar la amaxofobia o miedo a conducir

Si sufres amaxofobia debes saber que se puede superar. Una de las líneas en las que en Autoescuela Cavia trabaja es el tratamiento de personas que padecen esta tipo de fobia o miedo a conducir. 

En primer paso es identificar el tipo de amaxofobia que padece la persona que se trata. Hay que saber si es amaxofobia primaria o secundaria y también en qué casos aparece.

Posteriormente, una vez se conocer qué tipo de amaxofobia se sufre, ponemos todo nuestro trabajo y experiencia a su servicio, ayudándole a controlar y superar este miedo. En Autoescuela Cavia contamos con más de 21 años de experiencia, y un 98% de casos superados.

Puedes conocer más sobre la amaxofobia aquí, o consultarnos sin compromiso para ayudarte a superar el miedo a conducir.