La vulnerabilidad de un ciclista ante el resto de usuarios de la vía es indudable. Entre todos, y recalcamos lo de entre todos, debemos respetar cuando conducimos nuestro vehículo al ciclista que nos encontramos, o cuando circulamos con nuestra bicicleta debemos cumplir estrictamente las normas de tráfico.

Las cifras de accidentes en las que se ven involucrados ciclistas son demoledoras y todo lo que se pueda decir en este articulo no es buscando la culpabilidad de nadie, sino todo lo contrario, lo que queremos es incitar a la reflexión.

Los ciclistas se quejan y con razón de que los vehículos ni respetan la distancia lateral, ni aminoran la velocidad cuando son adelantados.

Por la otra parte, los conductores se quejan de que los ciclistas no respetan las normas de tráfico.  Aquí debemos tener en cuenta que cuando los ciclistas circulan en grupo la prioridad la marca el primero de ese grupo,  como así dice el artículo 64 del código de circulación “Los conductores de bicicletas tienen prioridad de paso respecto a los vehículos de motor cuando, circulando en grupo, el primero haya iniciado ya el cruce o haya entrado en una glorieta.”

La bicicleta es un medio de transporte que como tal debe respetar las normas de tráfico igual que cualquier otro, además de cumplir las normas específicas para ciclistas, cuando circulan por vías urbanas.

En lo que respecta a la circulación las bicicletas deben circular por la calzada o en el caso de que lo hubiera  por el carril-bici. Importante: SE DEBERA RESPETAR EL SENTIDO DEL CARRIL Y CUALQUIER OTRA SEÑALIZACION QUE HUBIERA,  tanto por la calzada como por el carril-bici.   Recuerda la bicicleta no es un peatón  y debe respetarse el sentido de la circulación.

En cuanto a la visibilidad no debemos olvidar lo importante que es el que nos vean cuando circulamos en bicicleta. Usaremos reflectantes homologados, y en la noche es obligatorio usar la luz trasera y delantera de posición.

Cada día se observan más ciclistas con su casco. Una caída tonta, que puede no tener consecuencias, en algunos casos acaba en desgracia.

Que vamos a decir del alcohol, si vas a montar en bicicleta no bebas.

Los auriculares y teléfonos móviles si ya de por si en un vehículo son tremendamente peligrosos,  en bicicleta también están totalmente prohibidos.

Como decíamos al principio os invitamos a reflexionar,  y en ese momento que nos cruzamos bien con un coche, bien con un ciclista,  nos pongamos en la situación del otro y pensemos cual sería el comportamiento que nos gustaría encontrarnos si estuviéramos en la parte contraria.

La solidaridad de todos nos ayudara a combatir esa terrible cifra de muertos ciclistas en nuestras carreteras, y porque no, disfrutemos de las bicicletas.

Autoescuela Cavia

Zaragoza